Una delegación institucional de la Universidad Agraria de La Habana (UNAH) ha visitado Galicia durante una semana, y se ha reunido con investigadores de la Universidade de Vigo (UVigo), coordinados por el director del Proyecto en Galicia, Salustiano Mato, para conocer de primera mano distintos modelos de gestión de residuos orgánicos y economía circular aplicados al territorio. El recorrido incluyó visitas a instalaciones y organizaciones de referencia, entre ellas CELEGA, con el objetivo de analizar experiencias transferibles al contexto cubano.
Entre los asistentes cubanos se encuentran el director del proyecto de Economía Circular de Residuos en la UNAH, Heriberto Vargas; la vicerrectora de la UNAH, Mabelin Armenteros; el docente de la UNAH, Elio Lázaro Amador; la directora de postgrado de la UNAH, Zulema Salguero; y el coordinador de la Granja Guayabal, Yandré Soto. Por parte de la Universidade de Vigo, estaban presentes el director del proyecto en Galicia y exrector de la Universidade de Vigo, Salustiano Mato; el vicerrector de Investigación, Transferencia e Innovación, Manuel Martínez; la directora del Área de Proyectos Internacionales de Educación, Eva Garea; y el técnico de proyecto, Domingo Pérez.
La visita fue organizada por la Red CRUSOE y se enmarca en las acciones de cooperación académica impulsadas por la Universidade de Vigo con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), en línea con los objetivos del Programa de Transición Ecológica (PROTEC). Este último fomenta la economía circular, la gestión sostenible de los recursos y el intercambio de conocimiento en países socios, como Cuba.
La AECID dota una subvención de 400.000 € al proyecto internacional Prácticas de economía circular en gestión de residuos para mejorar la productividad y calidad alimentaria en Cuba, que apuesta por el compostaje comunitario como mecanismo para mejorar la fertilidad de los suelos, incrementar la productividad agrícola y reforzar la seguridad alimentaria en la isla.
La colaboración entre Galicia y Cuba como motor de la transición ecológica
Durante la estancia, la delegación conoció diferentes sistemas de gestión de residuos orgánicos, desde modelos industriales hasta iniciativas de carácter comunitario. La agenda de trabajo incluyó la visita a la planta de compostaje de Compost Galicia (Leiro, Ourense), a las instalaciones de Sogama (San Román, A Coruña), orientadas a la gestión de residuos orgánicos municipales, y a los composteros comunitarios de Tomiño (Pontevedra), donde pudieron analizar la estructura del modelo, la participación ciudadana y su integración en el entorno local.
En CELEGA (Lugo), los expertos cubanos comprobaron cómo la industria láctea integra la gestión de recursos dentro de un modelo de proximidad, con una conexión directa entre la planta y las explotaciones ganaderas. El programa se completó con el acercamiento a modelos agrícolas, al sector vitivinícola a través de Terras Gauda, y a otros agentes vinculados a la cadena alimentaria marítima, como la Lonja de Ribeira y el Clúster de la Acuicultura, con el objetivo de ampliar la visión sobre la aplicación de la economía circular en distintos sectores productivos.
El itinerario sirvió también para avanzar en el diseño de nuevas acciones formativas. Más específicamente, se asentaron las bases para el desarrollo de un curso profesionalizante en compostaje, previsto para el próximo mes de octubre, y la futura puesta en marcha de un máster académico conjunto entre ambas universidades, cuyos trámites comenzarán el próximo año.
La fertilidad del suelo en Cuba sigue siendo un desafío
Este proyecto intercontinental se desarrollará a lo largo de 24 meses en asociación con la empresa Fabricados Electromecánicos Estévez Fábrez S.L. Su objetivo es contribuir a la sostenibilidad ambiental, la seguridad alimentaria y el desarrollo local en Cuba mediante la implantación de un sistema de compostaje comunitario en la Granja Escuela Universitaria El Guayabal, perteneciente a la UNAH.
Las actuaciones previstas se centran en tres grandes ejes: la implantación de un sistema comunitario de compostaje, la aplicación de prácticas agroecológicas para mejorar la productividad y la resiliencia de los cultivos, y la capacitación de los agentes locales para garantizar la continuidad de la iniciativa. Composteros comunitarios, programas de formación especializada para personal técnico, agricultores y ganaderos, y talleres de sensibilización dirigidos a la comunidad serán algunos de los mecanismos clave para lograrlo.
La baja fertilidad de los suelos, la escasa presencia de materia orgánica, la compactación de una parte importante de las tierras agrícolas y la limitada implantación de este tipo de prácticas siguen siendo un desafío para Cuba. De ahí que se busque convertir esta experiencia en un modelo piloto que pueda ser replicable en distintos contextos del país, incentivando la valorización de los residuos orgánicos, la regeneración de los suelos agrícolas y el fortalecimiento de las capacidades técnicas de la población local.






