El municipio de Cabranes, situado en el rural asturiano, volvió a convertirse este verano en un espacio de innovación educativa y social con una nueva edición de Escena, un laboratorio vivo de aprendizaje, investigación y creación que reúne a 40 estudiantes de universidades europeas y participantes del programa Erasmus+ Rural. Junto a la comunidad local, los participantes trabajaron en torno a la soledad no deseada, uno de los grandes retos sociales actuales.
La iniciativa se desarrolla en el marco del Education Lab de la Alianza INGENIUM y cuenta con la participación de la Universidad de Oviedo, la Universidad «G. d’Annunzio» de Chieti-Pescara (Italia), la Universidad de Skövde (Suecia) y la Universidad de Ciencias Aplicadas de Nordhausen (Alemania). En esta octava edición, que se desarrolló del 19 al 27 de julio, el proyecto incorporó por primera vez la investigación como eje central de una metodología que combina análisis social, creación artística e intervención comunitaria.
Escena ha sido seleccionado como uno de los quince proyectos impulsados por la Alianza INGENIUM para contribuir a la transformación de la educación superior mediante metodologías innovadoras y participativas. Coordinado por el profesorado de la Universidad de Oviedo José Antonio Labra y María Paula Fernández, este proyecto fomenta la colaboración entre universidades, agentes locales y ciudadanía para promover respuestas creativas a desafíos sociales.
El arte actúa como hilo conductor de la experiencia
Teatro, música, narración oral y artes visuales se convierten en herramientas para favorecer la reflexión colectiva, fortalecer los vínculos comunitarios y explorar nuevas formas de abordar la soledad desde una perspectiva intergeneracional.
Uno de los elementos diferenciales de este encuentro intergeneracional es precisamente la puesta en común entre estudiantes internacionales y las personas que habitan el territorio. Jóvenes y mayores comparten experiencias y propuestas que posteriormente se trasladan tanto a una creación artística colectiva como a representantes institucionales, contribuyendo al diseño de políticas relacionadas con la participación comunitaria, el voluntariado y el envejecimiento activo.
La experiencia culminó con un festival abierto al público en el que estudiantes, vecinos y personas mayores de la Comarca de la Sidra convirtieron las calles de Cabranes en un escenario artístico, fruto de una semana de convivencia, aprendizaje compartido e innovación social.
